Otro estudio que confirma lo que ya sabíamos: los ciclistas no causan congestión

Algunos automovilistas se quejan de la presencia de ciclistas en las calles, alegando que una reducción en la velocidad provoca embotellamientos. Sin embargo, un estudio que utilizó datos de medición de velocidad, llega a la conclusión de que la pérdida de tiempo es “insignificante”.

“Es improbable que las bicicletas provoquen una disminución de velocidad de los viajes en automóvil, a pesar de sus diferencias en las capacidades de rendimiento”, dice el estudio, realizado en Portland, Oregon, en vías sin carriles para bicicletas.

Foto: latercera.com

“Las bicicletas no reducen la velocidad de los automóviles de pasajeros en más de 2 km/h”, agregan los autores del estudio y concluyen que los ciclistas no son culpables de “afectar negativamente la velocidad de viaje o crear congestión”.

Los ciclistas a menudo denuncian adelantamientos peligrosos por parte de automovilistas desesperados por pasar, incluso en tráfico denso, cuando es probable que los vehículos se atasquen de todos modos. Pareciera que la premisa para los automovilistas es “pasar de cualquier forma”.

El estudio se publicó el 12 de junio en el Transportation Research Record , el diario de la Junta de Investigación del Transporte de la Academia Nacional de Ciencias.

Entre las conclusiones a las que arriba, menciona que los ciclistas que circulan por un camino cuesta abajo y, por lo tanto, lo hacen más rápido, fueron menos propensos a ser superados por los automovilistas. Esto tiene posibles beneficios para los conductores de bicicletas eléctricas, que pueden viajar a velocidades promedio más rápidas que los ciclistas en bicicletas estándar, afirma Miguel Figliozzi, uno de los autores del estudio.

Foto: pruebaderuta.com

Las bicicletas eléctricas no se ven tan afectados por las subidas, y tienen un mejor rendimiento de viaje en cuanto a velocidad y aceleración. En una calle de bajo volumen y baja velocidad, los automovilistas tienen menos probabilidades de adelantar a las bicicletas eléctricas porque el diferencial de velocidad es menor o tal vez cero”.

El estudio evaluó velocidades en seis caminos en Portland, con datos de medición en carretera proporcionados por la Oficina de Transporte de la ciudad. Los datos capturados por tubos neumáticos incrustados en las carreteras se obtuvieron de diferentes momentos del día, incluso en horas pico de tráfico.

“Una preocupación habitual de los automovilistas respecto a la presencia de bicicletas en carreteras sin carriles para bicicletas es que obstaculizarán los vehículos motorizados debido a sus diferentes características de rendimiento, lo que puede llevar a un aumento de la congestión y las emisiones”, explicó el estudio, que afirma que la diferencia de velocidad de menos de 2 km/h causada por la presencia de ciclistas no es la verdadera causa de la congestión, por lo tanto tampoco se le puede atribuir un aumento de las emisiones. En la mayoría de los casos, las diferencias de velocidad no fueron significativas desde un punto de vista práctico.

Gran parte de la percepción hacia los ciclistas se basa en el prejuicio más que en el análisis racional. Estos hallazgos serán de mayor utilidad para los planificadores urbanos que están preocupados por los efectos de la congestión en el tránsito vehicular.

Subrayando que el estudio se realizó en las caminos de Estados Unidos y debería replicarse en otros lados una preocupación que surge es que las ciudades puedan utilizar los resultados para rechazar las ciclovías separadas. “Demostrar a los planificadores urbanos que puede mezclar bicicletas y motorizados sin impactar la velocidad podría hacer que los planificadores piensen que es una buena idea mezclarlos en las calles”, dice el Dr. Ian Walker, académico británico especialista en comportamiento de transporte.

Foto: Santa Fe En Bici

Los automovilistas a menudo perciben que los ciclistas son “lentos” cuando, en situaciones urbanas casi siempre, debido a su escaso ancho y agilidad, los ciclistas tienen velocidades promedio más altas que los automovilistas, que se detienen fácilmente ante el tránsito intenso.

En numerosas ciudades se efectúa la prueba de velocidad en horas pico en el que una bicicleta, un auto y el transporte público se ponen en comparación para determinar quién llega antes a un determinado destino. Es usual que en estas pruebas se demuestre la velocidad y agilidad de las bicicletas para atravesar las ciudades y llegar primero.

Los automovilistas que se ponen ansiosos por sobrepasar a los ciclistas, desesperados por acelerar, descubrirán que podría ser más rápido viajar en bicicleta.

Fuente: forbes.com


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