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Temporada 7 | Episodio 42

En el anteúltimo programa de la séptima temporada entrevistamos a Dani Cabezas y Rafa Vidiella, de la Revista Ciclosfera. Hicieron un repaso desde los orígenes de la revista, el objetivo que buscaron y como evolucionaron en estos 9 años de publicaciones. Los cambios que ocurrieron en España y en el mundo en este tiempo y como lo transmitieron ellos en cada edición. Las expectativas y cambios que se vienen en el futuro. La entrevista completa la podrás encontrar aquí.

Caro Huffmann nos trajo su columna de Urbanismo en la que hizo un repaso de este año tan especial, la reivindicación de los espacios barriales y de cercanía y la relevancia que cobraron conceptos como los de “ciudad de los 15 minutos”, peatonalización y la importancia del ciclismo urbano. Cerró con una invitación a conocer un espacio recuperado bajo la autopista en la calle Defensa en San Telmo.

Caro Huffmann

Para las fiestas, una lista para Papá Noel de 5 regalos originales para los fanáticos y fanáticas de la bicicleta. En las noticias, el asesinato en ocasión de robo de una bicicleta en Retiro y cómo funciona el circuito ilegal de las bicicletas robadas.

Este espacio de promoción del ciclismo urbano, en el que ponemos mucho esfuerzo y dedicación, lo mantenemos principalmente con el aporte de quienes lo hacemos. Si querés ayudarnos a seguir haciendo el programa lo podés hacer por lo que te costaría invitarnos una cerveza (y por menos también!). Enterate aquí como podés colaborar.


El uso de la bicicleta creció un 83% en todo el país durante la cuarentena

La ropa y cascos de colores, el ruido de las cadenas y de los cambios al andar fueron de las cosas que, junto con los barbijos, más vimos durante este año.

En la Ciudad de Buenos Aires el uso de las bicicletas aumentó un 98% desde que comenzó el aislamiento.

La pandemia por coronavirus trajo cierto rechazo a los espacios cerrados, ya sea que se encuentren en lugares públicos como restaurantes o bares o en transportes.

El hecho de que el transporte publico no se utilice como antes de iniciada la pandemia incidió directamente en el uso de transportes alternativos, como la bicicleta, que su uso aumentó un 83% desde que la cuarentena comenzó en Argentina.

Este dato fue revelado por Google Maps de acuerdo a las solicitudes de recorridos para realizar con bicicleta. “Durante la cuarentena, la bicicleta fue el medio de transporte que más creció en términos de popularidad en Argentina. Las solicitudes de recorridos en bicicleta en Maps aumentaron en un 83% de 2019 a 2020, mientras que las vinculadas a transporte público disminuyeron en un 53%”, detallaron en el informe publicado.

Además, la aplicación reveló que el día preferido de los argentinos para salir en bicicleta es el sábado y que, en la Ciudad de Buenos Aires, su uso aumentó un 98%.

Fuente: filo.news

Los automovilistas respetan más cuando van niños en la bicicleta

Se publicó recientemente un estudio realizado por investigadores de Belgica y Reino Unido sobre comportamiento vial que afirma que los conductores de vehículos sobrepasan a mayor distancia a aquellos ciclistas que llevan un niño.

Foto: mountainbike.es

Luego de analizar información de 19 recorridos de ciclistas en diferentes momentos del día, distintos tipos de asiento o trailer, con diferentes infraestructuras, y densidades de tráfico, los resultados fueron muy claros y arrojaron que a quienes llevan niños en bicicleta los sobrepasan con una distancia de separación de 10 centímetros mas (unos 128 cm) respecto de quienes no llevan niños (117cm)

Cuando los ciclistas no llevaban niños, las maniobras consideradas peligrosas, que son aquellas donde no se respeta 1 metro al sobrepasar, fueron el 35,5% y se dieron especialmente en las horas pico de la mañana. Cuando el ciclista lleva una silla este porcentaje disminuye al 21,8%

En promedio el 25% de los adelantamientos se produjeron en espacios menores al metro que es la distancia mínima recomendada para una maniobra segura. Recordemos que esta distancia previene cualquier movimiento imprevisto que tenga que hacer el ciclista, como esquivar un pozo o un obstáculo. Y el estudio recomienda a las autoridades que tomen medidas para monitorear las distancias como parte del control de tránsito, educando a los automovilistas cuando fuera necesario, e instando a que las leyes incluyan explícitamente la distancia de sobrepaso segura dentro de la normativa vial.


Fuente: cyclingindustry.news


Voy en Bici. El proyecto solidario de donación de bicicletas

Entrevistamos a Julio Antuñana, presidente de Voy en Bici Argentina – Banco de Bicicletas, quien nos contó sobre esta iniciativa solidaria que a partir de donaciones de bicicletas, nuevas o usadas, busca darle un medio de movilidad a quienes más lo necesitan. Cómo es el proceso para buscar, reacondicionar y entregar las bicicletas. Cuál es el criterio con el que se donan. Las campañas de padrinazgo y los planes a futuro.

Para más información sobre este proyecto pueden ingresar a su sitio web voyenbici.org o comunicarse telefónicamente al 11 3897-0475.


Petitorio para extender las ciclovías y mejorar su mantenimiento

Greenpeace reclama al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la habilitación de 500 km de ciclovías para 2023 y señala la falta de mantenimiento en muchos de los carriles exclusivos existentes.

“La explosión del uso de la bicicleta como medio de transporte y para recreación en las ciudades y en Buenos Aires en particular, es una realidad que debemos aprovechar”, declaró Bruno Giambelluca, integrante del equipo de Campañas de Greenpeace. “Es necesario mejorar el estado en que se encuentran las ciclovías y hacer que la red alcance todos los barrios de la Ciudad”.

Actualmente Buenos Aires cuenta con 250 km de carriles exclusivos, según datos oficiales. Muchas de ellas de doble circulación y en estado precario de mantenimiento, con desniveles y baches, además de la falta de control del estacionamiento de automóviles sobre su traza. 

La cantidad de viajes en bicicleta en la ciudad se multiplicó desde el comienzo de la pandemia en un 114%.  El fenómeno se registra en distintos niveles en todo el mundo y refuerza la tendencia de los últimos años. 

El congestionamiento de pasajeros en el transporte público hizo que el uso de la bicicleta se empiece a imponer como medio de transporte, ya que asegura la distancia social y reduce el riesgo de contagio.

“Si Buenos Aires aspira a convertirse en una ciudad inteligente en la cual las personas sean el centro y no los automóviles, debe adoptar un programa agresivo de expansión de ciclovías seguras; 500 kilómetros para 2023, y 300 km de ciclovías transitorias para fines de este año, es una cifra razonable para una Ciudad como la nuestra”, dijo Giambelluca. 

El reclamo de Greenpeace incluye la reducción de la velocidad de los automóviles a 30 y 50 km por horas en calles y avenidas con ciclovías, respectivamente, además del control y penalización del estacionamiento, y la extensión a todos los barrios, especialmente en el Sur/ Suroeste, donde hoy la hay conectividad es menor que en otros puntos de la Ciudad. 

Para firmar el petitorio y formar parte de esta campaña ingresa aquí.

Fuente: Greenpeace

Buenos Aires se reinventa

Las ciudades deberán experimentar grandes y nuevos cambios debido a la pandemia. 

Ya comenzamos a ver el aumento en el uso de bicicletas, acercándonos al fin del reinado de los autos; hay una redefinición de los espacios públicos, con un cambio en la concepción de calle y vereda, donde los peatones serán los protagonistas. 

Basados en sus conocimientos académicos, estudios especializados, y documentación sobre las experiencias en las principales urbes del mundo, los arquitectos Emiliano Espasandin (Palo Arquitectura), Andrés Borthagaray (ONG Ciudad en Movimiento), Ricardo Levinton (Prenova), el director del programa Ciudades de la ONG Cippec, Sebastián Lew, y el jefe de campañas y comunicación de la ONG Population Matters, Alistar Currie, describieron las proyecciones de planificación urbana que se debaten hoy y las realidades que los impulsan. Aunque varios de los conceptos que proponen son previos a la pandemia -por ejemplo, el de supermanzanas-, el viraje hacia un nuevo modelo, hasta ahora basado en gran parte en el cambio climático, se ve acelerado por el coronavirus y la amenaza de futuras enfermedades transmisibles.

La pandemia ocurre en un contexto donde la urbanización es la inclinación demográfica preponderante. “Hoy en día, aproximadamente la mitad de la población mundial es urbana, y se espera que aumente al 60% en solo diez años”, dijo Alistar Currie, de la ONG británica Population Matters, dedicada a la concientización sobre el desarrollo humano sostenible. ”A nivel mundial, las ciudades ocupan alrededor del 3% de la tierra, pero representan alrededor del 70% del consumo de energía”, señaló.

LA CIUDAD HOY

La distribución prioriza a los vehículos que aún funcionan a combustible fósil y producen polución acústica y atmosférica. Las veredas, angostas, suelen encontrarse al margen, en mal estado, e invadidas por carteles y objetos. Los espacios verdes son escasos.

MÁS VEREDA, MENOS CALZADA

Los proyectos para cambiar las ciudades apuntan a ganar espacio a las calzadas, para que los peatones puedan mantener la distancia social.

Restringen la circulación de motorizados a un carril, prohíben el estacionamiento y aprovechan espacios inutilizados para crear zonas peatonales o verdes.

TACHOS DE BASURA COLGANTES

Las veredas se despejan de objetos que dificultan el paso o el esparcimiento. Los postes de luz se reemplazan por dispositivos colgantes. Y los tachos de basura cuelgan de las paredes. Aparecen más asientos públicos.

ADIÓS AL REINADO DEL AUTO

Los vehículos motorizados transitan por una autovía de única mano y son eléctricos, no usan combustible fósil. Los colectivos tienen una parte superior descubierta. (para sumar espacio al aire libre). La velocidad máxima es de 30 km por hora. En las zonas céntricas no se permite el estacionamiento en la vía pública.

BICICLETAS Y MONOPATINES

Se multiplica la oferta de bicicletas públicas y se ofrecen estacionamientos para ciclistas. Los monopatines deben ir apoyados contra las paredes o los árboles, no en la superficie de circulación.

CONCIENTIZACIÓN

Crece la cartelería de concientización sobre la importancia de la distancia social y los hábitos de higiene. Hay oferta de elementos para la limpieza de los desechos de las mascotas y contenedores de basura con espacio para reciclables.

PEQUEÑOS COMERCIOS

Los grandes locales de venta de productos desaparecen. Sobreviven los de tamaño reducido que dan a la calle. Se los modifica para retraer la fachada y sumar espacio público. Aparecen los locales móviles, que ocupan poco espacio, donde se atiende al público y se exhiben muestras. No necesitan tener stock de los productos: se envían a los domicilios de los compradores.

GASTRONOMÍA AL AIRE LIBRE

Los locales gastronómicos extienden sus mesas y sillas sobre la vereda. Los clientes utilizan apps para hacer sus pedidos. La oferta de comida se ofrece también en food trucks y kioskos.

PLAZAS DE BOLSILLO

Aparecen las plazas bolsillo: espacios generados en las esquinas u otras zonas. Son pequeñas parcelas de pasto con un espacio para sentarse y macetones con arbustos.

La planificación urbana en el mundo se orienta cada vez más a un tipo de movilidad sustentable, donde la disminución de la polución ambiental, tanto atmosférica como acústica, son prioritarias. La pandemia sumó a esta tendencia la necesidad de que los habitantes puedan transitar y ocupar los espacios urbanos manteniendo el distanciamiento social en lugares ventilados. Para enfrentar estos necesarios cambios, los gobiernos convocan no solo a arquitectos e ingenieros, sino a expertos de distintos ámbitos, como la salud, para pensarlos de manera multidisciplinaria. Uno de los consensos principales hoy es que los protagonistas de las ciudades deben ser los peatones, los ciclistas y los usuarios de “microtransportes”, en detrimento de los transportes públicos cerrados, que además de ser focos de contagio, contaminan porque funcionan en base a combustibles fósiles.

“La ciudad como la construimos y la conocemos ya tenía muchos problemas y desafíos. La pandemia nos va a preparar mejor para catástrofes naturales, para el cambio climático, o para futuras enfermedades”, dijo Lew, politólogo y especialista en Planificación y Política Urbana y miembro de Cippec. “Este es un momento bisagra para repensar los espacios públicos, la vivienda, la integración de poblaciones más vulnerables a la ciudad y la movilidad vinculada a la tecnología. Estos son enormes desafíos que se exacerban con la pandemia. Pero si a futuro logramos definir políticas públicas, es posible que tengan trayectorias más virtuosas que hasta ahora”, sostuvo.

Borthagaray, arquitecto y director de la ONG Ciudad en Movimiento, aseguró que se buscará cada vez más que los ciudadanos puedan cubrir mayores distancias en bicicleta y a pie, y que estos medios se articulen con el transporte público. Para lograrlo será importante que se mejore el sistema de vehículos, pero también las condiciones de las veredas. “Se consideran ‘peatonales’, pero hoy están invadidas por innumerables objetos, desde carteles de publicidad, a motos. Hay que empezar por hacer más peatonal la vereda”, lanzó. Estas medidas se complementarán con la modalidad de viajes compartidos, una iniciativa que llegó hace pocos años a la Argentina de la mano de algunas empresas especializadas, pero cuyo uso aún no está extendido. “Cuando viaja una sola persona por auto, se ejerce una de las formas más ineficientes de ocupación del espacio en la ciudad”

La tecnología afectará el sistema de transporte, por ejemplo, a través de apps en los celulares de los vecinos, o los GPS de los colectivos. Pero estos desarrollos afectarán varios aspectos de la vida urbana, como la seguridad, a través de las cámaras de monitoreo, o la salud, a través de software destinado al control sanitario.

En términos de movilidad y espacio público, Espasandín, master en Arquitectura y Urbanismo en SCI-Arc, plantea que es muy posible que en un futuro cercano las áreas céntricas se transformen en “superficies universales”, donde no estaría habilitado el estacionamiento y se reduciría a un solo carril la circulación de autos, motos, camiones y colectivos. “Antes de que apareciera el coronavirus, en las grandes ciudades se estaba viviendo de forma no sana, con espacios de vivienda chicos, espacios públicos reducidos, y una relación con la movilidad muy precaria, con sistemas de transporte muy hostiles, donde las calles estaban destinadas en casi toda su superficie y su espacio funcional para los autos”, describió el especialista.

La distinción entre “calle y vereda” podría desaparecer en algunas zonas y la mayor porción del espacio estaría destinado a peatones, ciclistas y usuarios de “microtransportes”, como monopatines, patines eléctricos y patinetas, entre otros. Bajo esta distribución, los bares y restaurantes podrían extender sus terrazas al aire libre para evitar el uso de los salones cerrados, donde el riesgo de contagio es mayor. Y se crearían cada vez más espacios verdes, aunque de menor tamaño en comparación con las plazas de Buenos Aires, que ocupan una manzana. Espasandín las llama “plazas de bolsillo”, porque pueden ocupar escasos metros.

También se prevé la multiplicación de locales gastronómicos móviles -estilo food-truck-, y que esta modalidad se imponga también en la comercialización de otros productos, como ropa, accesorios, celulares, etc. La presencia extendida de estos mini-comercios “provisorios”, en palabras de Espasandín, permite “activar la planta baja”. Es decir, promueve la ocupación del espacio público por parte de los habitantes de la ciudad, lo cual tiene consecuencias favorables en términos de la seguridad y la salud, e incluso, en la economía.

La Ciudad de Buenos Aires prepara un plan de transformación de los espacios públicos, pero los lineamientos y fechas de ejecución aún no trascendieron. En los últimos meses se implementaron medidas urgentes por la pandemia, como la señalización de distancia social en los espacios públicos y la extensión de la red de bicisendas. También agregaron zonas peatonales para darle mayor impulso a la actividad gastronómica. Habrá más cambios, pero no comenzarán a ejecutarse hasta el año próximo.

“Estamos atravesando una oportunidad enorme de reclamar la redefinición del espacio público. El hecho de que hayan restringido la presencia en la calle por la cuarentena puso en valor lo más importante que tiene la ciudad: que podamos usar un espacio que es de todos y que todos deberíamos redefinir, reconquistar y reformular”, sostuvo Espasandín.

Los especialistas acuerdan en la importancia de repensar la vida urbana, no solo en las áreas centrales sino también a través del desarrollo de los barrios, para disminuir los traslados hacia el centro. El arquitecto Ricardo Levinton propone organizarlos de tal forma de que la mayor parte de la vida de sus habitantes se desarrolle en un radio de pocas cuadras. “El urbanismo tiene que ser orientado a la creación de aldeas donde la gente no trabaje a más de 15 minutos del lugar donde vive. Es decir, que dentro de la ciudad haya muchos pequeños centros donde todo se pueda encontrar a escasa distancia. El comercio, el trabajo, las escuelas y los centros de asistencia primaria para la salud, deben ser barriales”, dice Levinton. El trabajo a distancia, extendido por la cuarentena en los últimos meses, podría impulsar esta modalidad, sostienen los expertos.

En distintas ciudades del mundo se implementó un tipo de organización del espacio urbano denominado por los especialistas como de “supermanzanas”, que consiste principalmente en la prohibición de la circulación del tránsito de vehículos motorizados en grupos determinados de manzanas, donde las calles se transforman en espacios verdes y las veredas en vías de circulación exclusiva para peatones, bicicletas o monopatines y los autos quedan restringidos a las calles periféricas. Un modelo similar funciona en zonas de Barcelona, y en los últimos meses, por el coronavirus, comenzó a extenderse. “Esta modalidad permite crear nuevas zonas verdes, corredores urbanos e incluso desarrollar huertas vecinales”, destaca Levinton.

En un presente donde el coronavirus y el fantasma de nuevas enfermedades virales globales acechan, esos cambios se vuelven urgentes. Si se cumplen las predicciones de los expertos, la pandemia, más allá de sus terribles consecuencias, puede haber llegado también para mejorar las condiciones en las que se vive en las ciudades para siempre.

Este artículo fue publicado en el sitio de La Nacion.


Ciclovías en avenidas Corrientes y Córdoba

Las obras se extenderán a lo largo de más de 17 km y finalizarán en aproximadamente un mes. También se harán obras en las avenidas Estado de Israel y Ángel Gallardo. El objetivo es dar una oferta más amplia y segura de carriles exclusivos y llegar a un millón de viajes en bici diarios para 2023. 

La Secretaría de Transporte y Obras Públicas comenzará este martes 25 de agosto las obras de las nuevas ciclovías en las avenidas Córdoba y Corrientes y en distintos tramos de las avenidas Estado de Israel y Ángel Gallardo. Los trabajos se implementarán por sub-etapas que permitirán ir habilitando los tramos de ciclovía a medida que se terminen.

La propuesta de carriles exclusivos unirá a través de corredores directos los barrios de Chacarita y Villa Crespo con el área central de la Ciudad y se adaptará a la operatoria particular de cada parte de la traza.  

Estos ejes exclusivos tendrán mano única y facilitarán viajes directos a los destinos más frecuentes: Corrientes en sentido hacia el centro y Córdoba en sentido hacia la periferia.

Este proyecto se suma los 250 km de ciclovías existentes, apuesta a transformar el uso de estas avenidas y va en línea con las experiencias llevadas a cabo en otras ciudades del mundo como México DF y Bogotá u otras locales, como Rosario, Salta y Neuquén. 

Felipe Miguel, el jefe de gabinete porteño explica “El uso de la bicicleta en la Ciudad tuvo un aumento récord en estas semanas. Por eso, acompañamos a los vecinos con más infraestructura. En esta pandemia es un transporte ideal para distancias cortas porque, al ir solo y al aire libre, el riesgo de contagio se reduce muchísimo. Además no contamina ni produce ruido y nos permite llegar más rápido y hacer ejercicio, algo fundamental para la salud. Sumar más tramos de ciclovías en avenidas es una tendencia en varias ciudades del mundo y una manera de mejorar la seguridad vial de los vecinos, sobre todo en estas zonas céntricas”. 

Por su parte, el secretario de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, Juan José Mendez cuenta que no estaba en los planes construir ciclovías sobre las avenidas, pero el aumento de la demanda debido a la pandemia los obligó a acelerar los tiempos. “Encontramos la oportunidad para hacer una transformación profunda en la movilidad. Sabemos que cada vez hay más ciclistas en la Ciudad y por eso vamos a construir ciclovías en dos de las trazas donde observamos mayor cantidad de viajes para que las personas puedan realizar sus trayectos en forma segura. No sólo buscamos multiplicar el uso de la bicicleta sino determinar las bases de la Ciudad que queremos darle a las próximas generaciones.” 

 “Tenemos 300 mil viajes diarios y proyectamos 500 mil viajes para el 2021 y 1 millón para 2023” agregó.

Actualmente seis de cada diez ciclistas circulan por fuera de la red y concentran el 86% de los accidentes. Por eso esta medida también apunta a mejorar la seguridad vial. Además, se sumarán semáforos para ciclistas en las intersecciones más complejas.

Detalle de las nuevas trazas

 Av. Corrientes/Trinidad Guevara entre av. Federico Lacroze y av. Alicia Moreau de Justo (sentido Chacarita – Centro) – 8,8 km .

Av. Córdoba entre Suipacha y av. Jorge Newbery (sentido Centro – Chacarita) – 6,9 km .

Av. Estado de Israel/Av. Ángel Gallardo entre Gascón y Bravard (sentido Centro – Villa Crespo) – 1,6 km.

En las próximas fases del Plan Integral y Gradual de Puesta en Marcha de la Ciudad se prevé la autorización de nuevas actividades que impactarán directamente en la movilidad de los vecinos. El transporte público seguirá priorizado para los esenciales y el auto particular, —en caso de que todos los que pudieran se vuelquen a este modo— tiene un límite en su capacidad de uso. 

Las ciclovias serán de mano única en el sentido de circulación del tránsito, tomando el carril izquierdo de cada avenida. Dependiendo el tramo, tendrán entre 1,8m y 3m de ancho y estarán separadas del tránsito con delimitadores. El diseño contempla el funcionamiento habitual de las avenidas (operaciones de carga y descarga, entradas a garages, paradas de taxi, etc).

Se prevé que las obras se extiendan por un mes aproximadamente. Las ciclovías se ejecutarán desde el Microcentro y el Bajo porteño hasta los barrios de Chacarita y Villa Crespo. Se realizará en sub-etapas que se irán habilitando a medida que se terminen y conectando con la red existente.

En el contexto de la pandemia, las consultas para la compra de bicicletas y vehículos de micromovilidad aumentaron significativamente en las distintas plataformas de compra: la cámara de fabricantes de bici (COMMBI) registró entre los meses de mayo y julio un crecimiento interanual de ventas de bicicletas del 50% y Mercado Libre registró una aumento de ventas del 131% respecto al período abril-agosto 2019; mientras que los pedidos de delivery en las aplicaciones de reparto crecieron un 50% durante la pandemia. 

Fuente: GCBA.

Récord en ventas de bicicletas

La bicicleta se ha convertido en una alternativa de viaje frente a los límites para usar el transporte público. La bici, además de ser el transporte más económico, asegura el distanciamiento social y es una aliada clave, junto con otros medios de micromovilidad, para los desplazamientos de las personas que se suman a las actividades autorizadas.

Los viajes en bicicleta han crecido notablemente en la Ciudad. Durante las dos últimas semanas el gobierno de la Ciudad cotejó la cantidad de bicicletas en calles y avenidas en relación con los datos del año pasado. A partir de esto, el jefe de Gabinete, Felipe Miguel, informó que se registró un aumento de hasta un 114% de viajes en bici.

La adhesión de los porteños a la bici aumentó exponencialmente en los últimos años. En 2009 sólo 0,4% de los viajes de la Ciudad se hacían en bicicleta; a comienzos de 2020 ese porcentaje había ascendido al 4%, unos 300.000 viajes anuales; mientras que al día de hoy los viajes en bicicleta incrementaron un 114%. En un contexto donde las ventas de la mayoría de los productos desciende, la bicicleta está batiendo récords en todo el mundo.  Hasta las búsquedas sobre como llegar de un lugar a otro con la opción de bicicleta en Google Maps aumentaron un 70%

En la Ciudad de Buenos Aires, las ventas aumentaron un 100%. A la vez que el precio de las mismas incrementó entre un 10% y 30%.
El valor promedio de una bicicleta para chicos se estima entre $10.000 y 25.000 pesos. Para adultos el precio de una bicicleta básica de acero es a partir de los $20.00 pesos, mientras que una de aluminio y con cambios arranca en los $30.000 pesos, hasta los 100.000 pesos (o más).

El sistema Ecobici no acompañó el ritmo del incremento de los viajes en bicicleta y su funcionamiento es muy cuestionado

Bahía Blanca

Bahía Blanca vive el boom de paseos en bicicleta y las ventas aumentaron cómo nunca antes. Mucho más teniendo en cuenta que julio, uno de los meses más fríos y de pocas ventas del año, marcó una especie de récord que no tiene precedentes.

En líneas generales aseguran que las ventas se cuadruplicaron en el último mes, al punto de llegar a tener problemas de desabastecimiento.

Algunos tuvieron que cerrar los talleres de reparación porque no hacen a tiempo a armar las bicicletas que les compran y tienen una demora de 72 horas para poder cumplir con el pedido.

El modelo más elegido son las de mountain bike rodado 29, que vienen en diferentes talles de acuerdo a la estatura del ciclista. Las más económicas arrancan en los 27.000 pesos y dependiendo de los materiales del cuadro (fibra de carbono o aluminio) o implementos (cantidad de cambios y si son electrónicos o no) pueden superar ampliamente los 100 mil.

Tandil

Según informó Facundo Molina, de IXA Sport, en Tandil el promedio de ventas  rondó el 15%

Molina destacó que la demanda se centró en bicicletas de montaña (mountain bike) y advirtió: “Y eso que estamos en invierno, que cuando más se usan las bicis, en realidad, es en verano. Pero dadas las condiciones de esta pandemia realmente se está vendiendo muy bien”.

Contó, además, que no solo se ha disparado la venta de estos rodados sino que también ha crecido el número de reciclados. Muchas personas, al conocer el precio de las bicicletas –que también sufrieron un incremento- optaron por restaurar o reparar las antiguas que tenían en sus viviendas, lo que generó que también los talleres tuvieran más movimiento y trabajo durante este período.

Córdoba

En Córdoba las ventas de bicicletas aumentaron un 200%. La nueva normalidad incorporó nuevas costumbres, cada vez son más los cordobeses que la utilizan para ir a trabajar o para pasear. Incluso, el ciclismo se convirtió en el deporte preferido durante la cuarentena.

Desde junio se vendió tres veces más si se compara con el mismo período de 2019. Desde Biciclcetas Tomaselli explicaron que, aunque la situación sigue siendo compleja por la crisis económica, “se vendió como en una navidad” y que los clientes buscan todo tipo de bicis, para montaña, ruta, para la ciudad y la familia que también volvió a la bici con los paseos durante el fin de semana.

En un futuro cercano la bicicleta cobrará más protagonismo en el paisaje urbano de Córdoba, que podrá ser apoyado con la construcción de bicisendas y ciclovías en diferentes sectores de la ciudad.

Paraná

Durante la pandemia, por diferentes motivos, los ciudadanos de Paraná, eligen moverse en bicicleta, ya sea para trasladarse o bien para realizar actividad física.

“Somos participe de una demanda de bicicletas nunca antes vistas en Paraná. Creo que ayuda el no tener el medio de transporte habitual, que es el colectivo, antes en la ciudad, los que andaban en bicicletas eran ciclistas, deportistas. Actualmente mucha gente la usa como un vehículo”, expresó a Javier, encargado de un negocio de bicicletas.

Agregó que “la demanda que hay, es algo que re refleja a nivel mundial. La gente se ha volcado mucho en este medio de transporte”. “Esto generó que los productos y accesorios se agoten en todos lados. Los elementos de las bicicletas se fabrican en China y las demoras habituales eran de 4 meses y ahora es de 8”, explicó.

Fuente: La Nación – El Eco .


La contaminación en Buenos Aires volvió a los niveles pre-pandemia

Tras tocar mínimos históricos de contaminación a fines de marzo, la flexibilización del aislamiento y la circulación de vehículos generó un gran aumento de los gases contaminantes, volviendo a los niveles previos a la cuarentena.

En marzo entrevistamos a Sol Represa, becaria del Conicet, sobre la calidad del aire en nuestra ciudad, cómo se mide, y cómo el aislamiento obligatorio mejoró el aire que respiramos. Allí nos contó que la calidad del aire se mide muy poco a nivel general en todo el país, siendo Buenos Aires una ciudad afortunada, ya que es el único lugar en todo el país donde se mide la calidad y concentración del aire a la cual está expuesta la población. Los puntos de monitoreo están ubicados en los barrios de Caballito, San Nicolás y La Boca. Desde 2018, se sumó una cuarta estación en Villa Soldati.

En otros lugares del país se mide que es lo que pasa con el aire en un parque industrial, como sucede en Bahía Blanca o en los parques petroquímicos en La Plata.

Desde 2009 solo se tienen datos sobre la calidad del aire en Buenos Aires, y hay proyectos para poder implementar estos estudios en Córdoba. Por lo tanto, sacando Buenos Aires, no sabemos absolutamente nada sobre la calidad del aire en nuestro país. Hace 2 años los datos están disponibles en la página de datos abiertos de la ciudad. 

Lo que suele ocurrir en el resto del país es que se toman muestras en distintas provincias por parte de distintas universidades, pero todo con esfuerzos individuales y particulares de las universidades y quienes participan. 

Para poder evaluar bien la calidad del aire hacen falta 5 puntos. Buenos Aires tiene 3. Los contaminantes que se miden o se informan son: monóxido de carbono, dióxido de nitro y material particulado menor a 10 micrones. Lo que nos falta es el parámetro que es material particulado menor a 2 micrones. Este es un material muy chiquito que penetra hasta dentro de los pulmones. 

Al establecerse el aislamiento obligatorio por la pandemia, los niveles de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas sólidas menores a 10 micrones bajaron hasta 70% su concentración.

Igualmente ese récord y esperanza de un gran cambio a largo plazo duró poco. Luego de la flexibilización de la cuarentena, un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA detectó que, a causa de una mayor circulación de autos, la contaminación del aire en la Ciudad de Buenos Aires volvió a los mismos valores previos a la cuarentena.

“La idea fue estudiar la calidad del aire en CABA antes y después de instaurada la cuarentena por la Covid-19. Para esto comparé el período del 1 de marzo al 31 de mayo de este año con el mismo período del 2019”, añadió.

“Como indicadores, -explicó Serio, docente de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la Fauba-, tomé tres contaminantes que en altas concentraciones pueden ser nocivos para la salud, como el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno y las partículas sólidas menores a 10 micrones”.

Estos datos surgieron de las mediciones periódicas que realiza el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Los resultados -difundidos por Sobre La Tierra, el Servicio de Divulgación Científica y Tecnológica sobre Agronomía y Ambiente de la Fauba- pusieron en evidencia que en los primeros diez días de la cuarentena ocurrió una caída notable de la concentración de los tres contaminantes, en comparación con los niveles “normales”.

La disminución fue del 70% en los óxidos de nitrógeno, del 30% en el monóxido de carbono y del 40% en el material particulado. Esto se mantuvo los últimos 10 días de marzo y todo abril, salvo para los óxidos de nitrógeno, que luego achicaron la diferencia al 40%.

“Lo llamativo es que este fenómeno sólo duró hasta el final de abril. A partir de mayo, la concentración de los tres contaminantes volvió a los valores normales precuarentena, lo cual tiene que ver directamente con el aumento de la circulación de vehículos en la ciudad.

El nivel de contaminación del aire en la Ciudad de Buenos Aires es -según Serio- mucho más bajo que en otras grandes ciudades de América Latina como México y San Pablo, algo que se explica en parte por su ubicación geográfica.

Otras -como Santiago de Chile y Bogotá-, a pesar de ser más pequeñas tienen problemas graves de polución por su condición geográfica, tienen menos posibilidades de que el aire se mezcle y se ‘limpie’, señaló el docente y precisó que “a la luz de la comparación, el aire de CABA está bastante bien”.

Desde hace 10 años el Gobierno porteño mide continuamente la calidad de aire en tres lugares de la ciudad, con estaciones automáticas que se ajustan a los estándares internacionales de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos.

“Además -agregó-, no sólo es cuestión de cantidad, en CABA no tenemos registros oficiales de mediciones de material particulado menor a 2,5 micrones, que es el más perjudicial para la salud, ni tampoco se publican datos de ozono o de dióxido de azufre”, aseguró.

Esto ultimo es lo que también nos dijo Sol Represa, ya que este material que nos falta medir es el más directo y perjudicial para la salud, que penetra directamente en los pulmones.

Las causas de contaminación del aire en el ámbito urbano son el gran tránsito de vehículos y las industrias, sobre todo si tienen emisiones gaseosas. Para ello y poder disminuir la contaminación es clave contar con ciclovías, bicisendas, con un transporte público que sea eficaz y confiable, para así disminuir el uso de automóviles. Hay que estimular y habilitar las bicicletas y monopatines, todo lo que refiere a la movilidad sustentable.

Fuente: Clarin


Consejos para andar en bici con lluvia

A diferencia de la situación previa al coronavirus, que si llovía podíamos optar por viajar en transporte publico, es posible que por un buen tiempo no podamos tener esa alternativa para ir a nuestros trabajos. Incluso teniendo permitido utilizarlo, un colectivo lleno de gente, completamente cerrado no es el mejor lugar para estar. 

Para salir en bici con lluvia, hay que tener en cuenta 3 aspectos:

El primero, la bicicleta. Si no tiene guardabarros el desastre está asegurado. Pero hay unos que se los llama salva culos, que hasta hay tutoriales que enseñan a hacerlo de manera casera. Se ponen y sacan con facilidad, se enganchan en el asiento y nos salvan en esta situación. Otra cuestión con la bici pasa por lubricar la cadena cuando este seca, para evitar el desgaste prematuro. También es indispensable usar luces, aún de día, ya que seguramente no haya buenas condiciones de visibilidad .

La segunda cuestión es la manera de manejar. La bici frena distinto, requiere de más distancia para parar y el piso resbaladizo impide hacer frenadas bruscas sin terminar en el suelo, asi que hay que ser más previsor y cuidadoso. También evitar pisar bocas de tormenta o superficies que con el agua se vuelvan mas patinosas y cuidarse tambien de las manchas de aceite, que en el suelo se ven como si fueran pequeños arcoiris. Y los giros hacerlos con menor inclinación que cuando andamos en piso seco

Foto: Santafixie

Por ultimo, la vestimenta. Un chubasquero sería lo ideal. Hay de muchas calidades, colores y precios. Los pantalones sufren bastante al ir en bicicleta con lluvia. Les salpica agua y barro, además están cerca de la cadena y pueden llenarse de grasa. Te recomendamos que uses unos pantalones impermeables, que te ayudarán a llegar a tu destino limpio y seco. Una mochila impermeable para proteger las cosas que llevamos también es importante, o en caso de que no lo sea, usar bolsas de nylon para proteger del agua nuestras pertenencias

Por ultimo, si la lluvia es muy fuerte, siempre podemos parar y protegernos hasta que pase un poco y seguir. Al fin y al cabo como dicen los daneses, no estamos hechos de azúcar.