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Ciudades más caminables

En su columna sobre Urbanismo, con Caro Huffmann reflexionamos sobre la oportunidad que nos da el aislamiento para innovar en un diseño de ciudad que sea más amigable con el peatón y con el comercio barrial.

Para apreciar y entender mejor su columna, les dejamos el mapa interactivo desarrollado por Cristian Moleres con la información detallada del ancho de las veredas de la ciudad de Buenos Aires.

También incluimos el manual creado por NACTO con las sugerencias y consejos de diseño urbano orientado a las ciudades y planificadores con herramientas para adaptar las ciudades en tiempos de pandemia


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Preparemos nuestras ciudades para la nueva normalidad

Por Matías Avallone

Por estos días vemos y escuchamos muchas iniciativas de gobiernos de distintas ciudades del mundo e incluso recomendaciones de la OMS acerca de lo conveniente que es usar la bicicleta para movilizarse en las ciudades, fundamentalmente ante el riesgo que supone las aglomeraciones en el transporte público.

Los sistemas de transporte público en bicicleta son una pieza fundamental en la promoción del ciclismo urbano. Foto GCBA

Desde los colectivos ciclistas celebramos este redescubrimiento de la bicicleta como herramienta para mejorar la movilidad en las ciudades y lo vemos como una oportunidad para que esta alternativa esté en boca de los medios y de la opinión pública.

Si bien en general cada vez hay más conciencia de que el automóvil particular es inviable si se pretende imponer como solución masiva, también es cierto que el lobby automotriz está preparando una agresiva campaña para recuperar el terreno y el prestigio que viene perdiendo desde hace años, y sabemos perfectamente cómo operan los lobbies buscando manipular a la opinión pública para convencer a los gobiernos de destinar cuantiosos recursos necesarios para sostener su costosa e ineficiente infraestructura.

Es por esto que tenemos que pensar y actuar rápido para decidir en qué ciudades queremos vivir cuando vuelva la actividad, y es la oportunidad para replantearnos si queremos seguir entregando el hoy vital espacio público (haciendo énfasis en la palabra espacio) que durante décadas cedimos a la voracidad de la industria automotriz en desmedro y deterioro del entorno que las personas que precisan de ese espacio para su vida y actividades diarias.

Si no exigimos hoy y ahora ese cambio, es inevitable volver al estado anterior sin que nada haya cambiado y perdiendo una valiosa e irrepetible oportunidad.

Peatonalización de centros comerciales en Rosario en marzo. RosarioPlus

La gran ventaja a nuestro favor es que al contrario que con las obras viales destinadas al auto particular, se puede hacer mucho con poco dinero para cambiar positivamente los entornos urbanos. 

Con participación y creatividad se pueden beneficiar de manera notable los centros comerciales en los barrios, con peatonalizaciones temporales en días y horarios de alta concurrencia permitiendo y favoreciendo que la gente transite con comodidad. Las zonas residenciales y de esparcimiento como plazas y parques pueden volver a recuperar la calidad de vida perdida con intervenciones de pacificación vial, como las del estilo de supermanzanas de Barcelona y el rediseño de calles y avenidas para obligar a disminuir las velocidades. Los principales corredores viales pueden adaptarse para favorecer la movilidad en bicicleta y quitar presión en el transporte público.

Un ejercicio propio de diseño de “Supermanzanas” en la localidad de Beccar (GBA Norte)

Y todas estas intervenciones no requieren grandes erogaciones de dinero, que es algo fundamental en momentos en que los gobiernos deben destinar recursos a atender la emergencia sanitaria. Vallas, conos, un poco de pintura, macetas y canteros, entre otros, son elementos económicos y suficientes para llevar adelante estas ideas.

Y como beneficio adicional, tenemos la oportunidad de experimentar, cambiar y probar cuantas veces sea necesario, permitiendo también a los vecinos comprobar los beneficios de esos cambios y proponer mejoras. Y cuando la economía lo permita nuevamente progresivamente ir transformando esas intervenciones provisorias en definitivas, agregando elementos que realcen el entorno de los barrios consolidando y reafirmando los cambios.